jueves, 5 de noviembre de 2015

El balcón en invierno, de Luis Landero

Hoy comentamos el último libro del escritor extremeño Luis Landero,  en el que el autor rememora su infancia en el campo donde vivía con su familia en Alburquerque y su adolescencia en el madrileño barrio de La Prosperidad. 
Landero, descendiente de una familia de hojalateros, describe el empeño de su padre por hacer de él un hombre de provecho; concretamente, su máxima aspiración era que se licenciara como abogado para que pudiera mirar de frente y tratar de tú a tú a los “gordos” del pueblo, pero el chico, después de dejar el instituto y desempeñar varios oficios, no respondió a las ambiciones paternas y se hizo guitarrista animado por su primo Paco. Más tarde, de forma casual y adoctrinado por un profesor que impartía clases de literatura en una academia nocturna a la que asistía para terminar el bachiller, descubre a los grandes escritores y con avidez devora libros que le marcarán el “canon”, como él lo llama, lo que dará un giro completo a su vida. 

Un libro lleno de nostalgia y melancolía, autobiográfico como otros que ha escrito el autor y repleto de anécdotas e historias familiares que conforman el retrato de una saga arraigada a la tierra y que, mal que bien, vivió de lo que ésta quiso darle. Ha sido elegido Libro del Año por el Gremio de Libreros de Madrid, destacando el jurado que el libro de Landero "está escrito con un lenguaje preciso y precioso" y que "es un viaje, de implacable sinceridad, por la memoria".

Os dejamos una entrevista realizada a Luis Landero en el programa Página 2 el 15 de noviembre de 2009 y la crítica del libro en Babelia.

jueves, 22 de octubre de 2015

La pasión última de Carlos V, de María Teresa Álvarez

En esta ocasión comentamos una novela histórica, la primera incursión en la ficción de su autora, María Teresa Álvarez, conocida divugadora de temas históricos (directora, por ejemplo, de la serie documental Mujeres en la historia, de TVE). La novela se publicó en 1999, al hilo de la conmemoración del V centenario del nacimiento de Carlos V en el año 2000; posteriormente le han seguido otras biografías noveladas protagonizadas por mujeres, como Isabel II. Melodía de un recuerdo, El secreto de Maribárbola, Madre Sacramento, El enigma de Ana, Ellas mismas. Mujeres que han hecho historia contra viento y marea, La comunera de Castilla, Catalina de Lancaster o La infanta Paz de Borbón.

La obra se centra en dos mujeres: por un lado, Bárbara Blomberg, dama alemana hija de un burgués de Ratisbona, que  conoció en 1546 al emperador Carlos V y cuya relación con él supuso el nacimiento en  1547 de don Juan de Austria, reconocido hijo bastardo del emperador; por otro, Ana de Austria, su nieta e hija, también bastarda, de don Juan. A través de unas cartas dirigidas a su nieta por esta mujer de carácter independiente y vida turbulenta conocemos la última pasión del emperador en su madurez, pero también ciertos entresijos políticos de la dinastía Habsburgo, con un claro protagonismo de las figuras femeninas, que son el verdadero eje del relato. A su vez, la vida de Ana se refleja en tres momentos concretos, 1617, 1621 y 1629, y nos permite conocer las costumbres  y  normas sociales del momento, durísimas con  los hijos ilegítimos, especialmente con las mujeres.

Os dejamos el enlace a la reseña que en su momento hizo El cultural de la obra:  http://www.elcultural.com/revista/letras/La-pasion-ultima-de-Carlos-V/18310



jueves, 8 de octubre de 2015

El lugar de un hombre, de Ramón J. Sender.

La primera lectura de este otoño es la segunda obra que publicó Sender en su exilio mexicano y suponemos que no os habrá dejado indiferentes; seguro que habéis reconocido las similitudes de la historia con el famoso "crimen de Cuenca" y es que, efectivamente, el autor se basó en este hecho histórico, del que tenía buenos conocimientos porque lo había tratado en varios reportajes en El Sol en 1926, pero ligó esta historia con otra ocurrida en su tierra natal cuando era niño, la huida al monte de un hombre marginado y despreciado por sus vecinos.

En la novela, además de la evidente denuncia de la injusticia y la brutalitad, hay muchas cosas más: el caciquismo omnipresente, el papel de la Iglesia,  la miserable vida de los campesinos, la existencia de dos bandos irreconciliables que anticipa la guerra civil, la división social... Todo ello descrito con un realismo crudo, sin adornos, pero con algunas pinceladas poéticas; los personajes se describen de manera rápida pero están perfectamente perfilados. En toda la obra está también presente la vida campesina, la naturaleza, respondiendo a las hondas raíces rurales del autor. Pero por encima de todo está la afirmación de la importancia del individuo, por insignificante o humilde que parezca, en el conjunto de la sociedad, y la denuncia de la marginación y la exclusión. Ello responde plenamente al ideario anarquista de Sender, que dijo de esta novela  que "es simplemente un alegato a favor del sentido universal de la presencia del hombre por el hecho de ser hombre, por el mero hecho de haber nacido". De hecho, cambió el título inicial de la obra para recalcarlo, pues el nombre de la primera edición era El lugar del hombre.

martes, 22 de septiembre de 2015

Las cárceles del alma, de Lajos Zilahy

El jueves 24 de septiembre inauguramos la temporada con el comentario de una novela escrita en 1926 con el título original de "Dos cautivos", publicada en España como "Las cárceles del alma". Lajos Zilahy es uno de los novelistas que mejor ha retratado la sociedad centroeuropea de la primera mitad del siglo XX; con una narración realista y vigorosa (pero también poética, a lo Tólstoi), asistimos a las vicisitudes de unos individuos que se sienten cautivos de la historia convulsa que les ha tocado vivir, habitantes de una Europa para la que la contienda mundial supuso el adiós al imperio austrohúngaro, un mundo perdido que cambió para siempre, indiferente a sus deseos y esperanzas.
Esperamos que haya gustado a nuestros tertulianos (lo veremos el jueves) y la recomendamos a quienes aún no la hayan leído.  Por si queréis leer alguna obra más del mismo autor, os dejamos el enlace a las que tenemos en la Red de Bibliotecas de Castilla-La Mancha: http://goo.gl/5tK6bt


lunes, 15 de junio de 2015

La buena letra, de Rafael Chirbes

La última lectura de este curso es La buena letra, de Rafael Chirbes, publicada en 1992. Se trata de una novela corta protagonizada por una mujer represaliada durante la posguerra, “una voz de mujer que le devuelve el pasado al hijo que quiere convertir la incómoda casa familiar en un solar”, según la describe el propio autor, al que le gusta “bromear” diciendo que, en el fondo, era un libro contra el Decreto ley de Ordenación y Medidas Económicas aprobado el 30 de abril de 1985 y bautizado popularmente como ley Boyer, por el ministro de Economía de Felipe González. Aquel decreto permitía, por una parte, transformar las viviendas en locales comerciales independientemente de la calificación que tuvieran en los planes urbanísticos; por otra, suprimía la prórroga forzosa de los contratos de alquiler. “En 1991, poco antes de que se publicara la novela apareció en EL PAÍS un artículo que hablaba de esa ley”, cuenta Chirbes. “Lo escribió Isabel Vilallonga [entonces portavoz de Izquierda Unida en la Asamblea de Madrid], y si lo lees ahora ves cómo anunciaba todo lo que vino luego: subida de los precios, expulsión de los pobres del centro de las ciudades, especulación” (El País, 2-3-2013).
Rafael Chirbes ha sido reconocido mucho antes en Alemania que en nuestro país, hasta la publicación de su novela Crematorio en 2007, un retrato de la especulación inmobiliaria que obtuvo el Premio Nacional de la Crítica; su última obra, En la orilla, continúa el retrato de la España en crisis y ha recibido también el Premio Nacional de la Crítica 2014 y el Premio Nacional de Narrativa. Crematorio fue adaptada en 2011 como serie de televisión de 8 capítulos con Pepe Sancho como protagonista y cosechó excelentes críticas.


martes, 2 de junio de 2015

Otra vez domingo (1978), de Francisco García Pavón


Si en nuestra anterior lectura nos adentrábamos en la novela negra y seguíamos las andanzas de Marlowe, en ésta cambiamos a un tipo de investigador muy diferente, Manuel González, "Plinio", jefe de la Guardia Municipal de Tomelloso. En esta ocasión, Plinio investiga a escondidas la desaparición de un médico, a pesar de la prohibición del gobernador civil de que intervenga en casos criminales; al mismo tiempo asistimos a los preparativos de la boda de su hija, la Alfonsa (por cierto, talludita para la época, a sus 30 años), con el telón de fondo de la agonía de Franco. La novela es la penúltima de la serie de Plinio y tiene un cierto tono crepuscular, pero mantiene los rasgos de humor y la riqueza del lenguaje característicos del autor.

Francisco García Pavón se doctoró en Filosofía y Letras y fue catedrático y director de la Escuela Superior de Arte Dramático. Crítico teatral y editor al frente de la prestigiosa editorial Taurus, su popularidad le vino gracias a sus novelas y cuentos en los que, desde una perspectiva humorística, refleja como pocos el mundo rural de La Mancha. Su primera novela, Cerca de Oviedo (1945), resultó finalista del Premio Nadal, pero su mayor éxito lo alcanzó gracias a la serie de novelas policíacas protagonizadas por Plinio, que popularizan el género detectivesco en España, aunque con unas características propias. De hecho, como decía en esta entrevista, García Pavón no se consideraba propiamente un escritor policial, pero estaba satisfecho de "dos cosas: haber creado el personaje Plinio, el tipo de policía y detective español, y el patrioterismo de haber hecho popular mi pueblo, Tomelloso". Entre ellas podemos destacar El reinado de Witiza (1968), galardonada con el Premio de la Crítica; El rapto de las sabinas (1969) o Las hermanas coloradas (1970), premiada con el Nadal de novela. El éxito de esta saga propició en 1971 una serie televisiva protagonizada por Antonio Casal en el papel del guardia municipal, adaptación que el propio García Pavón consideraba que "resultó muy mal. La televisión siempre aumenta las ventas, menos esta vez, que me las cortó radical. La verdad es que en el programa resultaba un rollo". Probablemente esto ha influido en que durante un tiempo a Plinio se lo juzgara por la serie y García Pavón no fuera lo suficientemente valorado, pero la reedición de sus obras ha venido a cambiar esta situación. Son absolutamente recomendables sus libros de cuentos, a la altura de los mejores escritores del género, entre los que destacamos Cuentos de mamá, Cuentos republicanos, Los liberales y Los nacionales. 
Para saber más de García Pavón y su obra os dejamos el enlace al nº 13 de la revista Añil, en el que se llevó a cabo un homenaje al escritor: http://www.uclm.es/ceclm/b_virtual/revistas/anil/n13.htm


martes, 19 de mayo de 2015

El sueño eterno (1939), de Raymond Chandler.

El sueño eterno (1939), de Raymond Chandler.


Nuestra próxima lectura es todo un clásico de la novela negra y la primera novela de Raymond Chandler, que previamente había escrito dos cuentos,  Killer in the Rain (Asesino en la lluvia) y The Curtain (El telón), publicados anteriormente en la revista Black Mask  y que son la base de El sueño eterno, creando, a partir de los dos detectives que salían en los cuentos, a Philip Marlowe. Con esta obra comienza lo que podemos llamar el ciclo Marlowe, que se completará con las siguientes obras:

Farewell, My Lovely (Adiós, muñeca) (1940)
The High Window (La ventana alta) (1942)
The Lady in the Lake (La dama del lago) (1943)
The Little Sister (La hermana pequeña) (1949)
The Long Goodbye (El largo adiós) (1953)
Playback  (1958)
The Pencil (El lápiz
) (1958) [Cuento]
The Poodle Springs Story (La historia de Poodle Springs) (1959)[Novela terminada por Robert B. Parker] 

El argumento parece sencillo en principio pero se complicará rápidamente; el general Sternwood llama a Philip Marlowe para encargarle que le solucione un problema que tiene con un chantajista, pero pronto se verá involucrado en una trama en la que no faltan asesinatos, un negocio de libros pornográficos y peligros para el protagonista. Pero lo mejor, sin duda, de la novela, es el personaje del detective, uno de los mejores de la historia de la novela negra y modelo para muchas obras posteriores: borrachín, irónico, impertinente, con respuestas ingeniosas para todo, cínico y pesimista, pero también un defensor de la justicia. Y a pesar de su supuesta dureza, también tiene su lado poético, como podemos ver en el pasaje final del libro:
"¿Qué más te daba dónde hubieras ido a dar con tus huesos una vez muerto? ¿Qué más te daba si era un sucio sumidero o en una torre de mármol o en la cima de una montaña? Estabas muerto, dormías el sueño eterno y esas cosas no te molestaban ya. Petróleo y agua te daban lo mismo que viento y aire. Dormías sencillamente el sueño eterno sin que te importara la manera cruel que tuviste de morir ni el que cayeras entre desechos."
 
Cuando hablamos de El sueño eterno es imposible no mencionar su  adaptación cinematográfica, con Humphrey Bogart y Lauren Bacall en los papeles principales, Howard Hawks como director y nada menos que William Faulkner  como guionista. La adaptación es muy fiel, con alguna libertad necesaria en la época: no podían mostrar desnudos y la importancia de la relación amorosa entre Bogart y Bacall aumenta notablemente, beneficiándose, por cierto, del amor patente entre ambos, que llevaban un año casados cuando se rodó la película. Si muchas veces la película decepciona respecto al libro, en este caso se consiguió que cuando nos imaginemos a Marlowe no pueda ser otro que Bogart (si no habíais leído el libro pero sí visto la película ya nos contaréis si os ha pasado).

Como muestra os dejamos una escena de la película que nos gusta mucho (¿será porque es entre libros?). Y os recomendamos que leáis aquí la aportación de nuestra compañera Charo, apasionada admiradora tanto de la novela como del cine negro.