jueves, 26 de enero de 2017

El club de la lectura del final de tu vida, de Will Schwalbe




Al elegir este libro para leerlo en nuestro club me he aventurado a recibir quejas y críticas porque a la mayoría no nos gusta leer nada sobre la muerte y las distintas formas de llegar a ella pero… la vida es así. Desgraciadamente estamos rodeados de gente que padece, ha padecido o es testigo indirecto de esta enfermedad, para algunos innombrable,  y de las diferentes formas en las que nos enfrentamos a ella. Este libro no escatima en detalles pero sin caer en la morbosidad; la actitud de la protagonista y de su familia aceptando lo inevitable de forma positiva y constructiva lo convierten en un libro que más que una novela se puede incluir en la gama de los de autoayuda que tanto proliferan hoy en día. ¿Lo recomiendo? Depende de la persona que tenga enfrente, sin conocerla no me atrevería.

Will Schwalbe es el autor de El club de la lectura del final de tu vida, donde relata una parte fundamental de su experiencia vital. Mary Ann, su madre, será el personaje más importante. Página tras página, relata el cáncer que sufre ella, a la vez que recuerda muchas historias de su vida y nos abre las puertas al mundo de la lectura y los libros, que le han acompañado a él y a su familia durante toda la vida. Pero sobre todo a su madre, a guiar su camino hacia la muerte en los últimos momentos y a él a aprender a cómo vivir sin ella.

En esta obra autobiográfica Will Schwalbe quiere compartir y expresa el dolor que ha experimentado con la enfermedad de su madre. Pero estos testimonios no son plasmados de manera desagradable, aunque explicando verdaderamente bien en qué consiste una enfermedad de este calibre. Consigue evitar lo morboso y contar su historia de una manera entrañable, y aporta una valiosa muestra de amor y confianza entre una madre y un hijo.

Ambos devoradores de libros demuestran cómo la lectura les ayuda a sobrellevar los momentos duros de la vida, como lecciones, apoyo o unión con los seres queridos. Cada libro llegaba a sus vidas en el momento adecuado y sacaban una enseñanza que acogen de brazos abiertos. Will, editor de libros de una empresa norteamericana, describe a su madre como solidaria, luchadora incansable, feminista y agradecida por todo lo que le ha dado la vida, incluso este último bache. Una mujer que tiene mucho que enseñar  y de la que mucho se puede aprender.

Es una historia conmovedora, muy intensa y emocionante. Aporta una larga lista de best sellers, libros y novelas sobre historias de superación y lucha ante las complicaciones de la vida, aportando a su vez interesante información de sus autores. Apoya la escritura y la lectura desde el avance de las tecnologías mediante el uso del correo y los blogs. Pero a su vez, Will Schwalbe sabe darle un giro a esta tragedia y sacar de ella los aspectos positivos, consiguiendo hacer sentir al lector el poder de la relación entre una madre y un hijo.







 Will Schwalbe es el fundador de cookstr.com, un sitio de cocina con recetas de muchos de los mejores chefs del mundo y autores de libros de cocina. Antes de eso, fue vicepresidente ejecutivo y editor en jefe de Hyperion Books. También ha trabajado como periodista, escribiendo artículos y reseñas para publicaciones como The New York Times, el South China Morning Post, Insight para los inversores asiáticos, Ms. Magazine y Business Traveller Asia.



jueves, 12 de enero de 2017

Todas las almas, de Javier Marías


     Además de escritor, articulista, traductor y ahora también editor con su Reino de Redonda, Marías fue profesor en la Tylor Institution de Oxford y en la Universidad Complutense de Madrid. Precisamente su faceta docente ha sido la culpable de que esta novela fuera considerada por muchos como autobiográfica, al haber en ella tantos elementos que pueden corresponder con el período que vivió Marías en Oxford. No obstante, en Todas las almas no estamos ante una autobiografía ni una falsa novela, como aclarará el autor en Negra espalda del tiempo. 
    Todas las almas narra la historia de un joven profesor español que imparte clases de traducción en la Tylor Institution de Oxford y que mantiene relaciones esporádicas con Clare Bayes, una mujer casada. A esta historia de infidelidades, se une la historia de amistad que vive con Cromer-Blake y Toby Rylands. Marías hace además un homenaje literario a Arthur Machen -de cuya literatura confiesa ser ferviente admirador- y a John Gawsworth, el increíble rey de Redonda que jamás vio su reino pero lo vendió varias veces y se hizo llamar Juan I. El narrador -que, como el propio autor, fue profesor de Literatura española en la Tylor durante dos años- evoca tras la muerte de algunos amigos de aquellos años, su estancia en la ciudad anclada en el pasado. En ese recuerdo aparecen las vidas que se entrecruzan de Cromer-Blake y Toby Rylands.
    En palabras de Marías, el hecho de que el protagonista de la novela diera clases durante dos años en la Tylor era un préstamo literario. “Poco de lo que en el libro se cuenta coincide con lo que yo viví o supe en Oxford, o sólo lo más accesorio y que no afecta a los hechos: el ambiente amortiguado de la ciudad reservada o esquiva y sus profesores atemporales [], las oscuras y minuciosas librerías de viejo”, dijo Marías años más tarde en Negra espalda del tiempo.
Una curiosidad: fue el poeta Álvaro Pombo quien, una noche y sin haberla leído, le dijo con autoritarismo: “Una novela que pasa en Oxford ha de titularse por fuerza Todas las almas, trate de lo que trate”.
    En 1996, la novela fue llevada al cine bajo el nombre de El último viaje de Robert Rylands, por la directora de cine española Gracia Querejeta. Sin embargo, el resultado no agradó a Javier Marías, quien opinó que se había tergiversado el contenido del libro, entablando un juicio en contra del productor, que acabó con una indemnización hacia el escritor y la retirada de su nombre de todos los créditos que lo mencionaran en la película.A pesar de lo anterior, la película ha recibido distintos premios, siendo incluso nominada a los Premios Goya en 1997.
  

   Javier Marías tiene una larga trayectoria como escritor y traductor, además de ser muy conocido e influyente como articulista; en la biblioteca tenemos una amplia muestra de su obra: goo.gl/xOvpMG


jueves, 15 de diciembre de 2016

Instrumental, de James Rhodes




El autor del libro con el que acabamos el año no precisa ninguna presentación adicional: todo está en el libro. Si queremos conocer al autor su lectura nos lo descubre desde los pies a la cabeza: su aspecto físico, sus aficiones, sus pasiones, sus fantasmas, sus miedos y, sobre todo,  el pasado que marcó su existencia desde niño tras vivir la experiencia quizá más horrorosa que puede sufrir una persona: una violación. No una, sino una secuencia interminable de ellas durante años por parte de un profesor de gimnasia que destrozó su vida y la de las personas de su entorno. Pero el libro no sólo habla de lo desgraciado que fue el autor,  también muestra el camino de esperanza (de salvación dirían los más espirituales),  que le proporcionó el conocimiento y la práctica de la música clásica. Fuera del sórdido mundo de las drogas, de los manicomios, de la prostitución, subyace una ilusión por seguir viviendo y una defensa a ultranza de la popularización de la música clásica, hasta ahora reservada para un exclusivo círculo de eruditos.
Es un libro obsceno tanto en el fondo como en la forma pero…  hay que leerlo. Las introducciones de cada uno de los capítulos, en los que nos presenta la vida y milagros de sus compositores preferidos y justifica por qué ha elegido unas piezas determinadas para que escuchemos (igual que procede antes de interpretar en sus conciertos), incitan a proseguir leyendo y bucear en esa vida desgraciada donde las haya y a acompañar a una persona tan victimista que muchas veces te dan ganas de decirle: ¡ahí te quedas! Sin embargo, acabas empatizando con él, porque le tienes lástima, porque piensas que lo que le pasó justifica cualquier actuación suya por  muy delirante y aberrante que sea y entonces, virtualmente, le extiendes la mano y le dices: ¡levántate y anda!
Os dejamos los enlaces a dos entrevistas al autor emitidas en la televisión, una de ellas muy recientemente. 



jueves, 1 de diciembre de 2016

Matar un ruiseñor, de Harper Lee.





Hoy comentamos un libro que no necesita presentación porque es hartamente conocido por todos. Cuando repartimos los libros en la anterior sesión la mayoría lo conocía aunque no tantos lo habían leído, pero el nombre de Atticus no resultaba desconocido para ninguno. Todos recordamos a Gregory Peck interpretando al abogado Atticus Finch en la película homónima del director Robert Mulligan, papel por el que recibió el preciado Oscar al mejor actor protagonista (por cierto, la tenéis en la Mediateca si queréis volver a verla).  Pero volvamos al libro, que es lo que nos ocupa;  Matar un ruiseñor fue escrita por la estadounidense Harper Lee con un trasfondo autobiográfico; se publicó en 1960 y recibió el Premio Putlizer en 1961, convirtiéndose en un clásico de la literatura norteamericana contemporánea. La obra está escrita en primera persona, desde la perspectiva de Scout y no en el tradicional estilo del narrador omnisciente. Utiliza la analepsis o flashback, en la que es común el rompimiento del orden cronológico de la historia con vueltas al pasado.
Está redactada en un lenguaje sencillo, claro y limpio; tal vez por ello sea una obra muy bien valorada de los lectores jóvenes y , de hecho, muchos la han catalogado como novela juvenil. Lleva un ritmo rápido, cinematográfico. No resulta extraño que se llevara casi inmediatamente al cine, en 1962, e incluso se hizo una adaptación teatral. La novela se publicó cuando estaba empezando el movimiento por los derechos civiles, antes de que fuesen derogadas las leyes racistas que habían dominado el sur de Estados Unidos; no lo hemos hecho a propósito, pero no deja de ser curiosa la coincidencia: la vamos a comentar justo el día que se cumplen 61 años desde que Rosa Parks se negó a ceder el asiento a un blanco y moverse a la parte trasera del autobús en ese mismo sur estadounidense que refleja la novela. 
La publicación de la segunda obra de la autora, en julio de 2015, con el título de Ve y pon un centinela (sus originales se habían extraviado y no fueron encontrados hasta 2014), se consideró el acontecimiento editorial del año a nivel mundial. Al parecer, se trata en realidad de la primera novela que escribió Harper Lee, de la que Matar un ruiseñor iba a ser solo un capítulo.
Harper Lee, nacida el 28 de abril de 1926 en Monroeville, Alabama, murió en la misma ciudad el 19 de febrero de 2016; pocos autores han pasado a la historia de la literatura por una sola novela, como ella. Y menos aún con un solo personaje, Atticus Finch, un ejemplo de ética e integridad moral, dotado de una profunda capacidad de empatía: “Uno no comprende realmente a una persona hasta que se mete en su piel y camina dentro de ella”.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Una temporada para silbar, de Ivan Doig.


En esta ocasión hemos escogido un libro de un autor poco conocido, Ivan Doig (Estados Unidos, 1939), escritor regionalista cuyas novelas están ambientadas en el paisaje de las Montañas Rocosas, las praderas del alto Misuri y el clima extremo de su Montana natal. Una temporada para silbar también se desarrolla en este paisaje aparentemente inhóspito pero impregnado por la vida que sus protagonistas le confieren. La variedad de personajes que pueblan el libro lo convierten en un escenario variopinto de circunstancias y situaciones que se comprenden en el contexto histórico-temporal en el que se desarrolla la acción allá por el año 1910 en el que la visita del cometa Hulley fue todo un acontecimiento. El narrador, en primera persona, nos cuenta la historia de su familia y del pueblo donde vive; la defensa de la escuela unitaria, eje central de la novela, junto con la dependencia de los granjeros de  las condiciones climáticas conforman una novela amable, fácil de seguir, sin muchos personajes pero que no decepciona.
Os dejamos el enlace a la crítica de la novela aparecida en Babelia el 3 de septiembre de 2011: http://elpais.com/diario/2011/09/03/babelia/1315008753_850215.html

jueves, 3 de noviembre de 2016

El bandido doblemente armado, de Soledad Puértolas.




Comentamos la primera novela publicada por Soledad Puértolas en 1979, El bandido doblemente armado, que cuenta las vicisitudes de una familia bien, los Lennox, desde la perspectiva de un amigo de la familia. El narrador, en primera persona, mediatiza la imagen que el lector se forja de los protagonistas a través de los datos que nos va presentado de ellos, en la mayoría de los casos incompletos, de tal forma que su perfil queda rodeado de numerosas lagunas que el mismo lector se tendrá que ocupar de llenar con la imprecisa información que se proporciona de su vida. La misma autora, en el prólogo de la segunda edición de 1984, justifica este proceder y lo explica: no ha contado todo de los Lennox porque no conoce todo sobre ellos ya que ha decidido dejar que sea el narrador quien transmita únicamente la información que posee, objetivamente, sin inmiscuirse en unos pensamientos que no le han sido desvelados, narrando cada acontecimiento tal y como lo percibe, estrictamente, creando “una literatura que sugiriera lo máximo a partir de lo mínimo”.


Soledad Puértolas (Zaragoza, 1947) ocupa la silla g de la RAE desde el 2010. Periodista y escritora de novelas, relatos cortos y ensayos ha recibido numerosos premios; entre sus obras destacan El bandido doblemente armado, de 1979, galardonada con el Premio Sésamo de Novela; Una enfermedad moral (colección de relatos de 1983); Burdeos (1986); La sombra de una noche (1986); Todos mienten (1988); El recorrido de los animales (1988). Obtuvo el premio Planeta por Queda la noche (1989), una novela de fondo sentimental ambientada en España y en la India, que la consagró entre el gran público.  También ha publicado numerosas colecciones de cuentos,  como La corriente del golfo (1993), Gente que vino a mi boda (1998), Adiós a las novias (2000) o las más recientes Compañeras de viaje (2010)  y El fin (2015).

Os dejamos una entrevista realizada en el año 2012. 



En la biblioteca tenemos una amplia muestra de su obra: goo.gl/f1nJXY